Sin plata y sin una fuente de financiación disponible: así queda el panorama para la construcción de la vía La Virgen – La Cemento

Sin plata y sin una fuente de financiación disponible: así queda el panorama para la construcción de la vía La Virgen – La Cemento
Así concluyó la mesa de trabajo convocada por el congresista santandereano Diego Fran Ariza Pérez para destrabar el proyecto vial La Virgen – La Cemento. Se identificó que las obras no cuentan con una fuente de financiación disponible para su ejecución, se enfatizó en la importancia de actualizar los estudios y diseños y se priorizó la necesidad de finiquitar la gestión predial.
Bucaramanga, Santander. Con el propósito de conocer el estado real del proyecto vial La Virgen – La Cemento y avanzar en soluciones concretas para su ejecución, se llevó a cabo la mesa de trabajo “Santander dialoga”. Un espacio que reunió en la ciudad de Bucaramanga a las entidades nacionales y departamentales responsables del Comité Directivo 1113 de 2016, así como a autoridades, organismos de control, actores técnicos, líderes sociales y comunidad del área de influencia de este corredor estratégico para el departamento de Santander.
La jornada, convocada por el representante a la Cámara por Santander, Diego Fran Ariza Pérez, surgió en medio de la creciente preocupación por los retrasos, la incertidumbre y las afectaciones que enfrenta uno de los proyectos viales más importantes para la competitividad y la movilidad del territorio; una obra que los santandereanos llevan esperando más de 50 años y que hoy continúa sin una ruta clara frente a su cierre financiero y ejecución definitiva.
“Concluimos en que las obras prioritarias a ejecutarse son la doble calzada La Virgen – La Cemento, la estabilización del sector ´Paso Malo` y la continuidad de la doble calzada desde el puente de Colorados hacia Rionegro. Esta infraestructura es clave para la conectividad del área metropolitana de Bucaramanga y para la conexión con rutas nacionales y corredores logísticos hacia el norte del país y la Costa Caribe, como lo es la Ruta del Sol”, explicó el representante Diego Fran Ariza.
Luego de escuchar a las entidades con responsabilidades técnicas, administrativas y financieras, se concluyó que, el proyecto no cuenta con una fuente de financiación disponible para ejecutar las obras previstas. Aun cuando el acuerdo contempló los peajes de Lebrija y Rionegro como fuentes de recursos, el recaudo de Lebrija ya está comprometido hasta el 2036, mientras que el peaje de Rionegro no está operando y su eventual reactivación enfrenta el rechazo de la comunidad.
“También identificamos como prioridades que, se requieren actualizar los estudios y diseños de las obras, para poder avanzar con cifras reales, viabilidad técnica y una ruta clara de ejecución. Y no menos importante, urge finiquitar la gestión predial, garantizando soluciones responsables, concertadas y dignas para las comunidades involucradas”, señaló Ariza Pérez.
50 años de espera: una deuda histórica con la competitividad de Santander
La doble calzada La Virgen – La Cemento ha sido catalogada históricamente como una obra prioritaria para el desarrollo regional, desde hace más de cinco décafdas. Incluso, en distintos momentos, entidades nacionales y territoriales han anunciado inversiones, diseños y procesos licitatorios para avanzar en su construcción; sin embargo, los retrasos y dificultades administrativas han impedido que el proyecto se materialice.
De acuerdo con información técnica y reportes oficiales, más de 40.000 vehículos circulan diariamente por este tramo vial y cerca de 100.000 habitantes dependen directamente de esta conexión para movilizarse, trabajar, estudiar y acceder a oportunidades económicas.
En la columna de opinión “Sin norte, no hay Visión Santander 2050”, publicada en www.vanguardia.com, el abogado Juan Manuel Álvarez Cruz, expresó que: “la ampliación de este corredor no solo responde a criterios de eficiencia logística. Representa, ante todo, una intervención de equidad urbana. (…) Los cerca de 60.000 habitantes del norte enfrentan congestión permanente, tiempos de desplazamiento excesivos y limitaciones en el acceso a servicios esenciales. A ello se suman una alta siniestralidad y episodios recurrentes de colapso vial. El resultado es más que un problema de movilidad, es un aislamiento funcional que profundiza brechas sociales y limita oportunidades”.
Comunicaciones
H.R. Diego Fran Ariza Pérez
Representante a la Cámara por Santander