–           Ana María Figueroa Durán afirma qué hará seguimiento a las leyes relacionadas con víctimas y buscará que se haga una verdadera reparación con esta población.

–           “El cumplimiento de los derechos de las víctimas es un factor generador de paz” es una de sus premisas.

Bogotá, 30 de enero de 2017. Una nueva voz que represente las víctimas del conflicto armado, presentará el Partido de la Unidad para los comicios del próximo 11 de marzo.

Se trata de la líder de víctimas en el Atlántico, Ana María Figueroa Durán, quien a sus 39 años, decidió aspirar a la Cámara de Representantes para, desde el Congreso de la República, fortalecer los procesos de reparación de quienes se han acogido a la ley 1448 o ley de víctimas, y para enfrentar los nuevos desafíos que plantea la etapa de posconflicto.

Figueroa Durán es oriunda de Piedecuesta, Santander, y se estableció en el municipio de Puerto Colombia; tiene formación en contabilidad, mercadeo y ventas, mejoramiento empresarial con enfoque de género y sociología, esta última, en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD).

Junto a su esposo, Edgardo Carvajal, quien trabaja como coordinador de la mesa municipal de víctimas y es, además, miembro fundador del comité nacional en defensa de los derechos de las víctimas, tomaron la decisión de dirigir todos sus esfuerzos a mejorar la calidad de vida de esta población.

Fruto de su unión, Ana María y Edgardo tuvieron tres hijos, Cristian,  Anwar y Sergio Carvajal Figueroa, el primero es abogado, Anwar estudia derecho y Sergio administración de empresas.

Hace más de 5 años, se dio cuenta que haber vivido en carne propia el dolor del conflicto armado, era un motivo suficiente para asumir el liderazgo como representante legal de la  asociación de víctimas: Aspazcolombia.

“Mi labor con las victimas se ha enfocado en necesidades como educación, salud y vivienda, que son las más urgentes y evidentes que tiene esta población en mi municipio y en el Atlántico” explica la candidata.

En su condición de víctima y de mujer, también ha demostrado preocupación por los problemas de discriminación y violencia de género que dejó el conflicto y por esa razón espera que desde el legislativo pueda ser la voz de las mujeres maltratadas y afectadas por la guerra.

“Como mujer, he sido defensora de nuestros derechos y me preocupa la alta tasa de feminicidio que causa la falta de protección de la mujer” dice Figueroa.

Con el número U-106 en el tarjetón, esta mujer decidida, sabe que el fin del conflicto es a penas el punto de partida para una sociedad equitativa y en paz, pero para esto, es necesario que las leyes actuales se cumplan a cabalidad y se articulen con los nuevos procesos que nacen tras la firma del acuerdo definitivo y su implementación.

“Que se revise la ley 1448 y se extienda el tiempo para que se repare a todas las víctimas sobrevivientes del conflicto y se cumpla con la verdad, la justicia y la reparación” agrega con esperanza.

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